Hala Ken es una comunidad educativa basada en la filosofía y pensamiento de Loris Malaguzzi, pedagogo italiano fundador de la propuesta educativa Reggio Emilia. Reconocemos al niño como un ser humano con un fuerte potencial para crear y aprender, poseedor de derechos y formulador de teorías. 

 

El aprendizaje se da de manera natural. La investigación, la exploración, el juego, el encuentro, el arte y la naturaleza son tan solo algunos de los lenguajes que nuestros niños utilizan para comunicar sus ideas al mundo. Vivimos el método científico en cada uno de nuestros proyectos, creando hipótesis e indagando para aprender. La documentación es una herramienta pedagógica muy importante que permite reconocer tanto a los hijos como a los papás el potencial que los niños tienen. 

 

“En la escuela se debería aprender andando”.

Francesco Tonucci. 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Los niños aprenden a vivir en comunidad, los valores se viven cada día y son asimilados por los niños y los adultos. La amabilidad, la hospitalidad, la diversidad y la estética son principios muy importantes para nuestra comunidad. Desde ellos se fomenta que los niños crezcan en un ambiente en donde se construye diariamente la paz, conviertiéndose en agentes de cambio para nuestro planeta Tierra.

 

En el año 1991, la revista estadounidense Newsweek señala a la escuela infantil municipal Diana de Reggio Emilia como la mejor institución educativa infantil del mundo, reconociendo su filosofía como la más vanguardista en educación infantil.

Por todo lo anterior podemos estar seguros que, como comentó María Batlle de Forbes en 2018: "Hoy, la propuesta de educación de Reggio Emilia es reconocida mundialmente como una de las mejores para la primera infancia, promoviendo que las niñas y niños son ciudadanas y ciudadanos, protagonistas de su propio aprendizaje, que son fuertes, con mucho potencial, y con la capacidad de establecer relaciones y colaboraciones".

  

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Tomamos en cuenta las ideas de Francesco Tonucci creando un colegio abierto, en donde las aulas son transformadas en talleres o laboratorios dentro de los cuales se viven momentos llenos de maravilla y asombro. La escuela es de todos y para todos y la diversidad se vive y se comparte, logrando que cada niño encuentre lo que más disfruta ser y hacer.